Volver Duele Más Que Irse Hay una verdad incómoda que los blogs de viajes no mencionan: volver duele más que irse. Pero esta experiencia, que para algunos es un privilegio… para otros es una herida abierta. Después de cuatro años en Londres, España ya no olía a hogar. Lo que llamamos «choque cultural inverso» es en realidad un duelo. El de darte cuenta de que no has cambiado tú: ha cambiado tu manera de ver el mundo. Es un lujo poder decir «me fui porque quise». Y sí, fue una elección en mi caso. Soy consciente de que muchos nunca
La Salsa y La Timba: Más Que Un Ritmo, Una Historia Viva La salsa, mi baile preferido, es una mezcla de muchos ritmos: mambo, chachachá, son, rumba… Y en Cuba, evolucionó a lo conocido como «timba», donde los metales modernos conversan con los tambores ancestrales. Además de estos instrumentos, se añade la tradición y toda la herencia de Cuba: la manera de hablar, la manera de sentir la música, la mezcla de español y africano… La santería. La salsa que me cautivó a mi en concreto no es la de los escenarios ni la de los shows. Es la de
Había una vez una cascada de agua pura, escondida entre montañas antiguas. No era una cascada cualquiera. Su agua no solo cuidaba al cuerpo, sino que también curaba el alma y daba claridad a la mente. Quien se bañaba en ella encontraba paz. Quien la escuchaba, recordaba quién era. La cascada no solía estar rodeada de mucha gente. Había crecido en un entorno árido, difícil, donde pocos reconocían su valor. Durante años, incluso ella dudó de su propia magia. Se fue escondiendo poco a poco, como quien no quiere molestar. Hasta que un día, decidió salir a dar un paseo.
A mis 17 años me escapé de una secta. Bueno, no es que me escapase… Pero sí me liberé de una religión que parecía como de espiritualidad actual…
En la búsqueda de la realización personal, es común encontrarnos en un camino que, aunque parezca correcto desde fuera, no resuena con nuestra esencia. Esta es la historia de cómo salí de mi zona de confort y logré la paz interior al elegir conscientemente seguir mi propio camino. De niña aplicada a chica en prácticas frustrada Desde pequeña, siempre fui la niña que seguía las reglas, sacaba buenas notas y se mantenía alejada de problemas. Lo más «rebelde» que hice en mi adolescencia fue decidir que quería meterme en el Opus Dei. Gracias a Dios, figuradamente y literalmente, mis padres